viernes, 2 de marzo de 2012

Proyecto

Miraba desde la ventana viendo llover mientras pensaba cómo se desmoronaba su vida.

-  Qué vamos a hacer mija? ¿Qué vamos a hacer?  Escuchaba decir a su madre lamentándose de la situación.
-        No lo sé mamá. No lo sé...
-      ¿Y ahora, de qué vamos a vivir? ¿De qué vamos a comer? ¿Qué va a pasar con la niña? Se quejaba la señora con la voz quebrada y los ojos en lágrimas.
-       No lo sé. No lo sé, repitió Cindy con la mente nublada, confundida, agarrándose la cabeza con ambas manos y hablando como con la lengua pesada.

   Se agachó para abrazar a su madre y darle una voz de aliento. La apretó contra sí y casi la maldijo en silencio por el hecho de haberse caído por las escalas de la casa donde trabajaba como empleada de servicio, y de la que le había insistido que se saliera pues a duras penas le pagaban lo mínimo para sostener a su familia y poderse pasajear.

   Busque trabajo en otra parte, mire como la tratan de mal, le había dicho en más de una ocasión tratando de convencerla de su retiro, pero la respuesta de que era una buena familia, y que no quería ser desagradecida con ellos después de que le dieron la mano cuando más lo necesitó, opacaban sus reclamos de manera inmediata.  

   Cindy en entrevista de trabajo.

   Sentada, con los nervios alborotados escuchaba al entrevistador. Era la quinta de la semana, la veinteava del mes, y nadie la contrataba a pesar de las buenas recomendaciones que venían firmadas del Instituto Técnico en Sistemas, lugar en el que terminó una técnica en programación y desarrollo de software, y al que había asistido como estudiante gracias a una media beca que consiguió por el excelente desempeño académico que tuvo en el colegio, y la ayuda que se dio vendiendo de todo lo que se encontraba entre sus compañeros de estudio.

-       Veo que tienes conocimiento en lo último de lenguajes de programación.
-       Sí. El Instituto nos preparó bien en ello. En especial en el uso de lenguajes para realizar dibujos animados en tercera dimensión y bases en cuarta.
-     Eso es justo lo que necesitamos, dijo el entrevistador interrumpiéndola. Veo también que conoces al profesor Villalobos. Es una eminencia en estos temas. ¿Dónde lo conociste?
-      Bueno. Tuve la oportunidad de que fuera mi tutor para el trabajo de grado. Me ayudó mucho y aprendí bastante de él. Es una excelente persona.

   Cindy respondió una a una las preguntas hechas desde la perspectiva técnica. Como en otras oportunidades, el entrevistador quedó asombrado con el alto nivel de conocimientos y dominio del tema. En especial en lo referente a las tendencias de la industria. Fue una de las lecciones que aprendió del Dr. Villalobos: mantente actualizada, le decía. Eso te diferenciará de los demás.

   Estuvo en entrevista por más de dos horas. La familia, el deporte, la música, el arte, los planes de matrimonio, algunos de los temas tratados. A pesar de haber recién cumplido los diez y ocho, parecía una joven madura y responsable.

-       ¿Esta es la dirección de tu casa? Preguntó el entrevistador con el ceño fruncido.
-       Sí, respondió ella haciendo una mueca silenciosa.
-       ¿Cuál es el barrio donde vives?
-       El… nueva esperanza. En el sur de la ciu…
-       Sé donde queda, la interrumpió él con tono seco y mandante. Bueno…Muchas gracias por venir. Te estaremos llamando. Te recuerdo que este es un proceso largo y se está entrevistando a otras personas.

    Supo de inmediato que no iba a pasar. El tono de voz lo había escuchado con anterioridad en las demás entrevistas justo cuando leían en su hoja de vida la dirección de la casa.
  
  Una tarde, una cualquiera, al final, en la tienda de la esquina, Cindy esperaba a Vanessa con la mente agobiada y estresada. No era su mejor amiga, pero se conocían desde niñas y habían quedado de encontrarse allí. Vane, como le decía, llevaba tiempo insistiéndole en que trabajara con ella. Que viera como le iba de bien, que ya había pasado a su familia de barrio, y que seguro a ella le iría mejor pues tenía todas las condiciones para lograrlo.

-       Es muy sencillo Cindy. Te tomas una foto en ropa interior. Negra. Con encajes y los senos al aire. Yo la cuelgo en mi página web y listo. Esperamos a que te llamen.
-       No sé. Eso de ser prepago no estaba dentro de mis planes, arguyó con voz temblorosa, inquieta y las manos sudando.
-       No lo veas así. Mira el lado bueno. Tu familia va a estar bien y vas a vivir mejor. Sin angustias.
-       Lo tengo que pensar. Interrumpió. No me es fácil aceptarlo.
-       No lo medites mucho. En la vida hay que aprovechar las oportunidades y lo que Dios te dio. Toma la decisión rápido..

    Una noche en su casa.

   En silencio, en mucho silencio veía televisión con su hija y su madre. O más bien simulaba hacerlo pues miraba desde allí la alacena de la cocina calculando el tiempo que duraría la comida. Dos días a lo máximo. De pronto una semana más contando con el dinero que tenía su madre guardado en la bolsita del escaparate. Pensó en Vanessa.  

-       ¿Te han llamado de alguna empresa? Interrumpió su madre.
-       No, contestó ella y no se dijeron más.

    …En la producción de contenidos culturales y artísticos digitales… escuchó decir a la voz que había dentro de la pantalla, la misma que decía que el proyecto era para personas menores de veinticinco años, de Sisben 1,2 y 3, y que entraran a la sección de empresarismo cultural y creativo de la página de la universidad EAFIT, para inscribirse y presentar sus propuestas, de las cuales se saldrán beneficiadas diez de las recibidas.

    A la mañana siguiente llamó a Vanessa. Le dijo que cómo hacían entonces. Que lo más importante era que le dijera en cuánto tiempo podría recibir el primer pago. Que su situación había tocado fondo y que no podía esperar mucho. Vanessa le contestó que el tiempo normal era entre cuarenta y cuarenta y cinco días, que tenía amigas que a los quince, que todo dependía de la foto, y que ella creía que conociendo lo bella que era, no demoraría mucho.

-       Estamos sin comida. Los servicios públicos los cortan este mes.
-       ¿Ya te tomaste la foto?
-       No, dijo Cindy
-       Mira te voy a ayudar. Te voy a conseguir un fotógrafo bueno. Uno que trabaja conmigo hace rato. Colgamos tu foto y esperamos. Yo te impulso para que inicies a la mayor brevedad y te voy a hacer un adelanto para que te tranquilices y puedas comprar algo para tu casa.

    Confundida y con el alma sucia accedió a las condiciones impuestas por Vanessa. La supervivencia y tranquilidad de su familia estaban en juego y eso le preocupaba. En paralelo y el mismo día de recibir el dinero del préstamo,  se dio a la tarea de presentar la propuesta de una iniciativa de emprendimiento cultural y creativo a la universidad EAFIT y buscar la manera de cumplir su sueño de ser empresaria y generar sus propios recursos aprovechándose del conocimiento que tenía en la materia.

    El celular sonó veinte días después.

  Escuchar la voz al otro lado del aparato diciendo su nombre, diciéndole que había sido elegida le puso los nervios en la boca del estómago. El momento de la verdad había llegado y no estaba tan segura de poder hacerlo. No porque no fuera de su interés. Al fin y al cabo la necesidad le apremiaba. Sino por la responsabilidad y por ese vicio que tenemos muchos de creer que todo nos queda grande y que vamos a fracasar sin ni siquiera enfrentarlo.

    Pensó en su hija. En su madre. En el nuevo futuro que se abría en su vida en el  momento que dijera que sí.

    Accedió a ir.
  
  Buenos días, bienvenidos a la Universidad EAFIT. Mi nombre es Andrés Urrego. Soy escritor de novelas de negocios y de ficción. Me gradué en administración hace 19 años en esta universidad, me especialicé en gerencia financiera y de mercados en la Católica de Oriente, y sigo de candidato a máster en administración de proyectos en la UCI de Costa Rica. Hice un diplomado en empresarismo social con EAFIT y el consorcio italiano Gino Materelli, entre otros, perfilando mi experiencia en el tema cultural y artístico y el diseño de modelo de negocios. He sido consultor de la Cámara de Comercio (Medellín, Barranquilla, Cartagena), del Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia, Proexport, Fenalco y EAFIT, en temas relacionados con el área financiera, el modelo de negocios y el comercio exterior. Dicto clase como catedrático hace 12 años a nivel de pre grado y posgrado en ésta y en otras universidades como la Escuela de Ingeniería de Antioquia y la Católica de Oriente en las áreas financiera, de mercadeo y de empresarismo (social y privado). He escrito dos libros: Sueños Ajenos, mi primera novela, la cual salió al mercado en formato digital de manera independiente, y que se encuentra a la venta en Amazon. Y el segundo, está en proceso de revisión por parte del grupo de empresarismo de EAFIT y que espero muy pronto salga a la luz pública. Soy casado con María Isabel y el padre de dos hermosos hijos: Martín y Sara, quienes son mi fuente de inspiración y orgullo. No siendo más, los invito a que se presenten, felicitándolos de nuevo por ser elegidos dentro del grupo de los diez beneficiarios finales.

- Buenos días. Soy Cindy Franco, estudié una técnica en programación de software, y estoy feliz de estar aquí….mi proyecto es

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